Memoría Histórica


 

 

 

EN HONOR DE LOS SEGADORES DE LA PARRA ASESINADOS EL 30 DE AGOSTO DE 1936

 

"......Y SE ENSUCIARON LAS MANOS "


Familiares y amigos todos,
Señoras, Señores, estamos aquí reunidos;
por un motivo especial:
acompañar los restos de estos segadores,
enterrados en este pinar de Bercial,
donde nunca debieron estar.

Un treinta de agosto, a media noche,
durmiendo estaban en sus cabañas de paja,
inocentes de la suerte que les esperaba

De la Parra, los delatores se desplazaron,
para señalar a los seis inocentes con que
cubrir el expediente de su desquite infernal.

Asesinados, ejecutados, por bestias inhumanas,
en nombre de Dios y de la Patria.

Ebrios de odio y venganza, antes de darles muerte
con sus vidas jugaron, los cobardes asesinos, ensuciado sus

manos con sangre inocente.

Y enterrados como perros,
sobre sus cuerpos inertes
bailaron la danza macabra de la muerte.

Para redondear la hazaña
les robaron como vulgares rateros
el pan de sus hijos y el sudor de su frente.

Les quitaron la vida, de forma vil
porque fueron buenas personas;
trabajadores, honradas y leales a un fin..

Dejaron viudas, hijos, hermanos
que jamás en estos años les han olvidado.

Desde la Parra a segar venían.
haciendo camino al andar,
tardaban dos días o tres,
hasta llegar a Bercial

Un borriquillo les acompañaba;
transportando sus ropas y enseres,
para poder trabajar.Por el puerto el Pico pasaban
para bajar a Castilla a ganar unos cuartos,
con los que mantener a sus familias,
el resto del año.

Sesenta y siete días entre nosotros pasaban.
trabajaban, comían, dormían,
y como uno más de la familia se sentían.

Santos, Rafael, Galo, Pedro, Ángel y Fernando
terminasteis de segar pero no os dejaron marchar.

Permanecisteis obligados, entre nosotros,
sesenta y siete años más, que largos son de contar.

Hasta hoy, que por fin, con vuestras familias
os volvéis a reencontrar.

Porque ha sido larga la espera,
para los restos llevar,
hasta vuestro pueblo natal.

La Justicia, ¡justicia!, en el dos mil tres ha llegado
para los segadores que regresan a la
Parra para por fin descansar.

Bercial, siempre les ha recordado;
y no les ha olvidado jamás.

¡Bercial!, ¡Bercial!.
¿Cuántos días habréis pensado en ellos
hasta aquí llegar?

Este que lo escribe, lo ha escuchado de este pueblo
de Bercial y os lo dice de verdad.

BC


Bercial de Zapardiel a 29 de septiembre de 2003



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