RECORDANDO LOS JUEGOS
Los juegos. populares infantiles se hallan en un claro declive, en una decadencia próxima a la desaparición de muchos de ellos y al olvido de otros. Los niños de nuestro espacio rural, aún juegan alguno que todavía conservan siendo estas sociedades infantiles las que han propiciado su no desaparición de la faz provincial y local.
Con la publicación de las reglas del primer juego en desuso, en esta revista de la fiesta más los que publiquemos en la página web queremos que se entienda que no tenemos pretensiones eruditas ni literarias al hacer este trabajo, sino simplemente ser el testimonio de una parcela importante de unos usos y costumbres de nuestro pueblo. De una época, la inolvidable e irrepetible infancia, y dentro de ella, de un tema muy entrañable, los juegos, desarrollados dentro de unos espacio definido, el pueblo, la calle, el grupo de amigos... Por tanto queremos hacer una reproducción, de estos juegos, con la máxima fidelidad posible, para que ni la tecnología ni el paso del tiempo puedan terminar con ellos.
Nuestra idea es seguir soñando, y con ello, no deseo renunciar ni al presente ni al futuro, sino simple y llanamente transmitir unos recuerdos de ayer a los niños de hoy y de siempre, para de esta forma colaborar con ellos en la creación de un adecuado ambiente que promocione y desarrolle los juegos populares de toda la vida en Bercial y en la Provincia de Ávila. No podemos permitir que se pierda tanta belleza, tanta ilusión, tanta alegría e imaginación, tanta ingenuidad, tanto tiempo dedicado a su práctica por tantos seres inocentes para que no sucumban en el devenir del mundo actual.
Con la recopilación que pretendemos hacer de los juegos de antaño queremos poner al alcance de un extenso público un repertorio de juegos infantiles que, aparte de producir satisfacción al lector de mediana edad al obligarle a recordar los juegos de su infancia, pueda servir de ayuda a cuantos se encuentren atraídos por nuestra pasado lúdico y le sirva de instrumento útil en la siempre apasionada y difícil tarea de transmisión de principios culturales básicos en una sociedad completamente saturada de diversiones sofisticadas, pero a la vez un tanto aburrida por la monotonía y por no saber que hacer con la mayor parte del tiempo libre.
Sí una vez leído y recordados estos juegos resultan ser un aliciente y vuelven la mayoría a ser puestos en práctica, especialmente aquellos que no lo están, bajo la supervisión de personas que los conozcan, o por iniciativa infantil, el objetivo del mismo estará suficientemente alcanzado.
EL ZARRO
Chorro, Pico, Jaina Juego colectivo al aire libre. El número de jugadores es dos o seis.Se juega a partir de los. once años.Material: ninguno.
Dos formas de juego se dan, al menos, en nuestra provincia, aunque idénticas en su estructura. En ambas uno de los niños es jugador-espectador, sentado o de pie sobre la pared, sujeta al que está inclinado, para evitar que pueda recibir un golpe brusco, cuando, se lleva a cabo el salto, y es el que hace de juez imparcial, para que no engañen unos a otros.
En una, solamente son dos los jugadores que intervienen en el juego, uno se queda y el otro se sube encima. En la otra, se forman dos grupos del mismo número de jugadores. El que le toque ponerse, compone el largo potro, que debe situarse perpendicular respecto a la pared, por eso introducen la cabeza entre las piernas del que le precede, o la colocan a un lado agarrándose de los muslos. En ocasiones, es uno de los componentes el que se coloca sobre la pared.
El grupo saltador se sitúa a cierta distancia, desde donde va corriendo para tomar impulso y saltar lo máximo posible, con el fin de dejar espacio a los que saltan detrás. Cuando todos están arriba, el primero hace una figura, que es vista por el jugador neutral, diciendo: «Pico, zorro, zaina, monto, encima de tu alma» a lo que el primero de los puestos contesta. Del acierto, o no depende el cambio, o el mantenimiento de la situación.
Son numerosas las maneras de indicar pico, chorro, jaina, e incluso entre pueblos de una misma comarca, llegando además, a adoptar otras denominaciones. Veamos:
a) Es la más extendida: En ella pico se indica puño cerrado y mostrando el ídice; choorro, los dos puños cerrados juntos, y, jaina, las manos unidas y extendidas.