Curiosidades


 

 

Las bodas de antes

Felipe Herrero.

Los preparativos de las bodas comenzaban con la pedida de la novia o popularmente conocido como tratos, un día cualquiera de la semana acudía el novio acompañado de su padre y hermanos varones o algún tío en casa de la novias. Una vez allí reunidas ambas partes, trataban de los gastos de la boda, y de cómo iba a ser su reparto.
En la mayoría de los casos el novio pagaba el dormitorio y los gastos de la boda y la novia la cena de los tratos y los de la enhorabuena.

El Sr. Máximo Robledo y Aurea Zurdo. 1920


Habiendo aclaro dichas cosas los padres de los novios se dirigían a la casa parroquial a poner las amonestaciones. Allí comunicaban al sacerdote el domingo que debía de empezara leerlas. Las amonestaciones o manifiesto de matrimonio, son un comunicado leído, que el párroco durante tres domingos seguidos, para que si alguno de éstos sabía algún impedimento para que dicha boda se celebrara lo manifestara inmediatamente. El segundo domingo de la amonestación, se celebraba la enhorabuena.

Ese día por la tarde los novios juntos en casa de la novia, recibían las felicitaciones de todo el pueblo, sobre todo de la juventud que en aquellos años era mucha. Las personas que pasaban a felicitar a los novios, eran obsequiados con pastas y moros y una copa de licor. La novia exponía su ajuar o ropa que iba a llevar al matrimonio. Llegada la noche, se celebraba la cenas, que en muchas casas era como una comida de boda anticipada.

El día de la boda, cuando en la esquililla de la torre, sonaba el segundo toque de misa, el novio del brazo de su madrina y arropado por sus invitados, se en caminaban a buscar a la novia.
Los vecinos llenos de curiosidad, salían a la puerta para ver la comitiva de la boda.Una vez que los el novio y sus invitados llegaban a la puesta de la casa de la novia ésta aun del brazo de su padrino salía a recibirle. Inmediatamente se dirigían a la iglesia, la novia y el padrino primero, detrás el novio y la madrina y a continuación sus invitados.

El sacerdote les recibía en el cancel, con las puertas abiertas de par en par. Allí mismo les hacía las preguntas de rigor. Así que cuando entraban en el templo ya eran marido y mujer.

Boda Julia Rodríguez y Ubaldo Díaz. 1961

 

Boda Juanito y Juana. 1958


Durante la ceremonia, antes de llegar la consagración, el sacerdote echaba sobre los hombros del novio y tapando la cabeza de la novia un paño ( que popularmente se conocía como el yugo) que significaba la unión para toda la vida.

Acabada la misa los novios, para lucirse daban una vuelta al pueblo. La comida la daba el novio en su casa y para acabar con alegría la boda, al anochecer ponían baile, en aquellos tiempos hasta la media noche
Como curiosidad dcice que el nuevo matrimonio, daban la tradicional costumbre a los solteros y casados, a los primeros como despedida de su gremio y a los segundos como entrada

 


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