Exposición etnográfica


 

 

 

EXPOSICION ETNOGRAFICA DE OFICIOS DEL AYER

"Cómo vivían nuestros mayores"

La Historia puede parecer una ciencia de segunda fila en un mundo como el actual, en el que nos vemos envueltos en el torbellino de las prisas y los horarios apretados del día a día; tanto en el trabajo como en la afición, los traslados motorizados y hasta en el descanso diario, de fin de semana y vacacional. Todas nuestras acciones parecen obedecer a un sistemático plan de algún titiritero indeterminado, incluso la llamada tentadora, de sinuosas formas, de esa exuberante oferta casi irrechazable del ocio: Deportes de masas, televisión, espectáculos de todo tipo, viajes de diseño, moda, locales de copas, red informática... Se diría que el «pasarlo bien» del Presente abarca el 95 % de nuestro interés, y la invitación a un Futuro de más y mayor trabajo y ocio completa, con otro el total.

Vista General.

 

En este panorama, quizás discutiblemente dibujado, cabe preguntarse: ¿y el Pasado? E ¿A quién le importa conocer otros tiempos, cuyos protagonistas han muerto y pertnanecen en el olvido? Aquellos eran tiempos sin comodidades, más austeros, de trabajos casi esclavizantes, sin apenas ocio, pero también sin prisas, en el que sobresalía el valor humano de la obra bien hecha, el placer de la aventura, y en el que los niños escuchaban los relatos de los abuelos y no, por ejemplo, los de las series de televisión.

El Pasado es cosa de historiadores y arqueólogos, diríamos. Ellos, con denodado esfuerzo, desentrañan las fuentes históricas para escribir la Historia de los reinos y repúblicas, de la economía, del arte, de las grandes empresas de la humanidad, de las guerras, de las decisiones políticas de las formas de trabajar ...

Portada de la exposición

 

Junto a esa Historia de los estados y de las regiones, brilla con humilde luz la historia con minúscula de los municipios, de las relaciones cotidianas entre los vecinos, desde la agricultura, la ganadería o la silvicultura hasta las fiestas, desde la molienda del trigo hasta las procesiones religiosas de origen precristiano, desde graves sucesos o felices acontecimientos hasta el saqueo por un ejército enemigo, desde la edificación de la antigua iglesia hasta la construcción de ese puente aun más viejo ..Es decir, lo que es la «Historia de nuestro pueblo» o quizás la verdadera Historia. Cómo eran, cómo vestían, qué comían, dónde habitaban, cuándo nacieron y murieron nuestros antepasados directos, ésos de nuestros mismos apellidos, los bisabuelos de nuestros bisabuelos, y cómo luchaban por vivir en una Naturaleza con frecuencia hostil, sin dejarse sucumbir, pero también sin herirla irremisiblemente.

 

Quién de nosotros no ha oído contar a nuestros mayores del acarreo de la mies en los carros tirados por las vacas o las mulas, los mismos animales que hacen la trilla. La faena de la trilla es una manifestación gráfica y plástica reproducida en fotografías, las mismas cuya realidad inspiró a Gerardo Diego los siguientes versos: "Que pise firme el caballo,/ y trille espigas el caballos sangre granos el caballo/ Y tú, de pie, oh maravillas con las riendas de la trilla./ Trilladoras, a la trilla,/ en carros de emperadoresl vencedoras,/ sobre tablas crujidoras./ A la trilla, trilladoras./ A la trilla, trilladores,/ que el alba amarilla brillar y las estrellas rastrillar y es amarilla Castilla./ A la trilla.

 

Casi siempre hay personas e instituciones que se esfuerzan en desentrañar la historia del pueblo que les vio nacer, gentes enamoradas de su historia. Es el caso de esos vecinos, que domingo a domingo, en sus ratos de ocio, han hurgado en las entrañas de la tierra, de nuestro término municipal, para arrancarla un pedazo de historia de los pobladores de esta tierra. 0 aquellos otros que se pasan horas, descifrando garabateados legajos del Archivo Municipal, del Provincial o el de la Diócesis. Cada folio que se pasa invita a un descubrimiento. En un mundo en el que todo parece estar descubierto, ahí permanecen, guiñándonos desde la oscuridad, los polvorientos papelotes. La historia de Bercial está por descubrir, y se encuentra - como la terra incógnita de los mapas medievales - en su archivo y también en los archivos provinciales y nacionales; en los yacimitos: el del Tomillar, de la edad del Bronce, la Villa Romana del Palazuelos o el Visigodo de San Martín.

La mayoría de las piezas de la Exposición pertenecen a varias colecciones ubicadas en domicilios privados de personas que se han dado cuenta de la importancia que tienen para conservar nuestra cultura y enseñar a los más jóvenes.

 

Varios apartados recrean los usos y costumbres de Bercial y la Moraña a través de un recibidor, cocina, despensa de la casa tradicional y de los oficios que se desempeñaban en ella y fuera, como las faenas agrarias, el pastoreo, zapatero, labrador, herrero, carpintero y albaiíil. La parte más amplia la compone la casa de labranza por lo que nos es complicado imaginar la vida de sus ocupantes. Se ha tratado, más que de hacer una recopilación exhaustiva de elementos, crear un espacio sugerente, pues lo fundamental de esta Exposición es su carácter didáctico.

El Ayuntamiento agradece la generosidad de los vecinos/as que han prestado sus piezas de museo y con ellas parte de su pasado y sentimientos y a todos los amigos y vecinos que han colaborado en el montaje de la Exposición, sin cuya estirnada colaboración no hubiese sido posible.

La exposición etnográfica se inaugurará el día 21 a las 22 h. Bercial de Zapardiel a 12 de agosto de 2000

 

 

 


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