Tipología de edificaciones en Bercial
LAS VIVIENDAS
Evolución de las viviendas de la zona:
Refiriéndonos a tiempos históricos, hay que señalar que probablemente el modelo de casa que imperó desde el principio de la Edad Media perduró hasta bien avanzada la Edad Moderna e incluso de Época Contemporánea. Se trataba de casas de una sola planta edificadas en adobe que a veces incluía canto rodado o mampostería en la parte baja. Los marcos se realizaban en madera. Ya hemos señalado como el modelo se mantuvo hasta el S.XVII y XVIII. A partir de entonces, el ladrillo comienza a aparecer para dar el acabado final a las viviendas. De todas formas restan bastantes ejemplos de los modelos previos gracias a dos factores:
- Algunas edificaciones construidas en estos materiales se las dotó de portadas, contrafuertes o suplementos edilicios de ladrillo, haciendo que se mantuvieran en pie.
- Se continuó usando el adobe en edificaciones, especialmente de tipo doméstico. Así muchos corrales y cuadras nos han llegado con este tipo de fábrica.
Este primer modelo constructivo está constituido por muros de tierra, variados en su aparejo, aunque abundan los compuestos por machones de adobe con cajones de tapial o bien muros completos de tapial. Habitualmente no aparece la piedra, salvo en zócalos o a veces en forma de mampostería aparejada con abundante mortero de barro, en primera planta. En ocasiones, en ejemplos más urbanos, el segundo piso es de entramado de madera, mientras que los aleros son sistemáticamente de este material. Se advierten frecuentemente, grandes canes de madera sin tallar que suelen ser indicativos de la antigüedad de la construcción.
La utilización del ladrillo era esporádica así como el de la piedra en forma de mampostería que se reservaba para zócalos y partes bajas de los paramentos.
Sin embargo, a finales del S.XVII y hasta finales del S.XIX, el ladrillo va a ser el material utilizado para estructurar los edificios. El muro se organiza con machones y verdugadas de ladrillo que delimitan cajones de barro o barro y piedra. El alero del tejado es de ladrillo dispuesto decorativamente frente al de madera previo. Como elementos ornamentales que enriquecen esta arquitectura, se comienzan a utilizar rejería de forja, pinturas murales, frisos, dibujos geométricos e inscripciones en el dintel de la portada, incluyendo la fecha de edificación.
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Casa desaparecida del Sr. Heraclio García. 1995 |
El comienzo de la utilización del ladrillo a partir del S.XVIII da lugar a una variedad distinta de composición de fachada. En lugar de articularse mediante una composición de machones y verdugadas de ladrillo, es toda la fachada la que se reviste de este material. Los elementos significativos, desde el aspecto formal hasta los detalles, son semejantes a los existentes en los edificios con el sistema de edificación aludido. También se aprecian aquí las dos etapas, una de carácter más señorial y rica en el detalle, correspondiente al siglo XVIII, y otra que se extiende al siglo XIX, en que aparece una composición más ordenada de huecos, muchos de ellos con arco rebajado.
A finales de S.XIX, el uso del ladrillo se vuelve masivo en toda la extensión de la fachada. En edificaciones más modestas, el ladrillo es utilizado solamente en el recercado de los vanos. Además se comienzan a construir viviendas de dos plantas frente a la anterior de planta única con desván.
Esta última tipología de casas forma un grupo muy homogéneo y hay abundantes ejemplos por su mayor modernidad y perdurabilidad temporal. Sus vanos son más abundantes, de desarrollo vertical y construidos por medio de arcos rebajados, siendo los de las plantas superiores, balcones. La composición de las fachadas es muy ordenada, predominando las composiciones simétricas. El tipo de fachada más frecuente corresponde a la de seis huecos, tres por planta, con la puerta ocupando el central.
En estos edificios encontramos desde los que están desprovistos de todo ornamento, generalmente del S.XIX, a los realizados en este siglo de influencia ecléctica y neomudéjar, con abundancia de elementos decorativos, construidos con ladrillo prensado, que son transposición al medio rural de modelos muy urbanos de la arquitectura de ladrillo que alcanzó gran desarrollo en el primer tercio del S.XX. Entre unos y otros encontramos una amplia variedad de modelos que se han repetido en multitud de localidades de la provincia.
Los pueblos actuales guardan una configuración general semejante a la de otros núcleos de las llanuras mesetarias. Las poblaciones no están cercadas y tienen un trazado continuo en torno a las calles. Las parcelas se ordenan en manzanas grandes e irregulares. El acceso se realiza desde la vía pública. Los corrales, por el contrario, quedan al interior. Estas zonas de corrales entran en contacto con las eras, los pequeños huertos de la periferia o con los campos de labor.
Por poner un ejemplo de una descripción de una de estas viviendas recogemos la efectuada por Félix Benito en su obra sobre arquitectura popular en Castilla y León acerca de una casa de Gutierre-Muñoz:
"... Como toda la edificación tradicional de su época de construcción -finales del S.XVIII-, consta de una planta baja y una superior, dedicada a doble o sobrado, que se manifiesta en fachada con menor altura y mediante pequeños huecos de ventilación. El corral se sitúa al fondo de la parcela y se comunica directamente con la calle. Hacia él recaen los espacios de carruajes y cuadras de diversos animales, -salvo los de tiro que se cobijan bajo el edificio principal.
La fachada, construida con aparejo de ladrillo y cajones de cal y mampostería, es muy quebrada con un cuerpo que se adelanta en la esquina. Las ventanas, encuadradas con ladrillo, están protegidas por rejas de forja empotradas en el interior del vano.
El zaguán, a modo de pasillo muy ancho y profundo, organiza la distribución de la vivienda. En la parte anterior se localizan las salas, que son de considerable amplitud con el clásico duplete de alcobas y conservan las carpinterías de cuarterones de sus puertas. En el fondo está situada la cocina, con las piezas auxiliares de lavadero y despensa y las cuadras de animales de tiro. La cocina es una pieza de extraordinario interés, con el murete que delimita la zona del hogar, el conjunto de las alacenas, y sobre todo la chimenea que adquiere una forma muy característica, propia del siglo X-VIII, con superficies curvas. El conjunto de la construcción refleja un alto nivel de formalización tanto en la viguería de los techos, como en los pavimentos pétreos o en la carpintería de cuarterones de las puertas de paso. "
La descripción de la vivienda popular o tradicional pasa por ser el elemento principal de esta propuesta de estudio. Para ello se irían enumerando las diferentes dependencias de que constaba cada una de ellas. Por una parte, se iniciaría la enumeración con un aspecto de gran interés como es la apariencia externa, la fachada. Esta importancia viene dada por la necesidad de intentar preservar, al menos hacia el exterior, la composición original de estas edificaciones. Lo cierto es que es difícil pensar que las estructuras internas se mantengan inalterables dados los nuevos usos a los que se deben adaptar. Por ello, al menos, se debería preservar que la imagen general de la localidad se mantuviera.
La distribución de las estancias suele seguir un mismo canon muy definido. Se irá describiendo el zaguán, las alcobas, la escalera, su situación y características. Para todo ello se elegirán modelos con fotografías de casos concretos que sirvan para ilustrar tanto la pertenencia a este modelo como las posibles particularidades. La zona doméstica, como el corral, el huerto o la leñera dependencias que solían disponerse en la parte posterior del ámbito y que no daban a la calle, serán descritos de la misma forma.
En el caso del modelo más antiguo de vivienda presente en la comarca, tan sólo constaba de un piso bajo y un desván. Sin embargo, en el S.XIX y en el XX. Se comienza a añadir un segundo piso en determinados casos. También esta planta añadida deberá describirse suficientemente.
Con todo ello se irá dibujando un esquema básico de la vivienda tradicional en sus diferentes variantes ya que existen varios modelos dependiendo de su datación y localización (vivienda de campo, urbana, etc.).
Aunque la presente propuesta de estudio esté orientada básicamente a la caracterización de la arquitectura popular efectuada por la población llana para habitar o usufructuaria cotidianamente, creernos que debemos así mismo mencionar y reflejar la arquitectura nobiliario existente en la zona. Aunque el grado de investigación a efectuar no sea parejo, al menos se realizarían una serie de notas aunque tan sólo sea como contrapunto a lo expuesto con anterioridad. Dos aspectos no resultan semejantes respecto a la arquitectura popular si mencionamos este tipo de edificios:
- Se trata de edificaciones históricas, por lo general más antiguas que las viviendas y construcciones secundarias que vamos a describir principalmente. Por lo tanto no existe excesiva correlación entre ambas tipos de arquitectura.
- La variación de tipos es constante. Las posibilidades económicas de los constructores permitían que pudieran importar material y mano de obra que ejecutaba modelos ajenos a lo característico de la comarca.
Creemos que se deben citar y en especial, aquellas viviendas o edificios de alcurnia construidos entre los siglos XVIII y XX con el fin de realizar un paralelismo entre la arquitectura popular y ésta otra en un mismo momento histórico. De todas formas, el acercamiento debe ser somero puesto que cada uno de estas casonas tiene una complejidad física y una trascendencia histórica, que en muchos casos, desbordaría los límites del estudio propuesto.
Entre estas construcciones, de mayor empaque que las viviendas populares hemos de destacar otros edificios singulares como son los Ayuntamientos. Estas construcciones son muy interesantes ya que suponen adaptaciones de usos populares para la edificación de elementos de cierta relevancia. Existen variadas formas de componer las fachadas que van desde las compuestas con criterio barroco a otros de inspiración neoclásica. Las diferentes modas arquitectónicas influyen, lógicamente, en su concepción. Al tratarse de edificios que en muchas ocasiones se deben ampliar, reformar o sustituir resulta recomendable el tratar de recoger algunos de los más significativos y característicos para que puedan servir como referente para aquéllos que se proyecten en el futuro. Existen bonitos ejemplos en Arévalo (aunque totalmente reconstruido), Fuentes de Año o Madrigal y otros de nueva planta siguiendo criterios actuales pero con estética del pasado en Langa o Pajares de Adaja.