Estructura interna y distribución de estos modelos:
Dentro de las tipologías de edificación, podemos establecer tres grandes grupos: la arquitectura nobiliaria adoptada por aquellas personas más pudientes y la arquitectura popular. Un tercer grupo podría abarcar los edificios públicos, la arquitectura religiosa, asistencial, defensiva, civil...
Nos dedicaremos en este apartado al grupo que definen la tipología de vivienda, pudiendo establecer tres subgrupos:
- Gran casa de labranza. Cuentan con una o dos plantas, ocupando toda una manzana, en la que aparece la vivienda en el punto de mejor situación respecto a la calle y se encuentra rodeada de grandes tapias que cierran los patios y las construcciones auxiliares. Su distribución interior suele coincidir, básicamente, con la de las edificaciones más humildes. Sin embargo, la capacidad económica de sus impulsores hacía que sus fórmulas fueran más originales, pudiéndose asegurar que no existen dos de estas casas idénticas.
Este tipo de vivienda se distribuía en torno a un zaguán de entrada y un pasillo hasta llegar al corral. A los lados del zaguán encontramos las alcobas (una a cada lado de¡ pasillo y normalmente una más grande que la otra), seguidamente la cocina, las despensas, etc. Los cuartos de aseo no son frecuentes pero en las viviendas de mayor empaque sí aparecen. Hacia el corral se van definiendo diferentes dependencias para cada tipo de ganado: los bueyes (bueyeras), las mulas, los caballos o burros de carga, las vacas, etc ...
En el resto del patio o corral, se encontraban las paneras, cochineras, otras bueyeras, las teleras de las ovejas, el horno, la cencera, cochera, gallinero, pajar, etc. dependencias que generalmente se adosan a todas las paredes que delimitan la propiedad, dejando el espacio de patio descubierto en el centro. Dependiendo de la importancia de la familia que allí morase, el número de habitáculos se multiplicaba.
La mayoría de los corrales tenían un pozo, destinado a extraer el agua necesario para dar de beber al ganado, fregar pisos, higiene personal, etc. En algunos sitios hemos encontrado un depósito de fibrocemento de agua y unos colectores que llevaban el agua hasta la cocina. Hoy casi todos han desaparecido o están secos.
Junto a este pozo solía disponerse una pila pequeña, bien para que bebieran los ganados bien para lavar la ropa.
En la planta superior, accediendo desde la escalera situada normalmente en el zaguán de entrada y a través de una sala distribuidora, se accedía a los cuartos principales que servían como dormitorios. Algunos de éstos contaba con vestidor y aseo.
- Casa de Labranza. Este tipo correspondería a la verdadera casa de tipo popular. Era la vivienda de los pequeños agricultores o jornaleros, de una o dos plantas (generalmente una), adosadas unas a otras y con poco frente de fachada orientada hacia la calle.
Casa de Alejandro Velázquez |
Generalmente se componían de portal o pasillo distribuidor amplio, que servía de comedor en la temporada de verano y de "cuarto de aseo", pues era donde solía estar el palanganero y un espejo. La situación del palanganero en el portal facilitaba tirar el agua a la calle.
Desde el zaguán se accedía a dos salas situadas una a cada lado. La mayor se situaba a la derecha en el sentido de la entrada y presenta dos alcobas para dormitorios. La "sala" propiamente dicha se utilizaba, para comedor en las fiestas principales, cuando acudían familiares y otros invitados. La otra, de menores dimensiones, se solía situar a la izquierda, con una alcoba para dormitorio. La "salilla" se utilizaba además como cuarto de estar y hacer labores de coser y bordar las mujeres, al calor de una brasero en los largos inviernos.
Dependiendo de las dimensiones del conjunto de la vivienda se localiza, en un lateral, el pasillo con dependencias a otro lado, o bien pasillo central con las salas a ambos lados.
La cocina se disponía en la parte posterior, detrás de la sala, organizada en torno a una gran chimenea para salida de los humos de la lumbre y vapores producidos en la preparación de las comidas. Esta gran chimenea servía igualmente para dar luz a la estancia.
Casa de los hermanos Rodríguez Martín
En esta cocina es donde se pasaba la mayor parte del tiempo, por lo que se la podía considerar como el cuarto de estar habitual. Se construía en la parte posterior de la casa, y la mayoría no tienen vanos por lo que se salvaguarda la intimidad, para que no se pudieran escuchar las conversaciones desde el exterior. Solía tener puerta de dos hojas (al igual que la entrada de la vivienda), una superior y otra inferior, para poder cerrar la de abajo y evitar algo la entrada del aire frío. No se podía cerrar las dos porque la chimenea no tiraría, aúna así, hasta con las dos puertas abiertas, cuando venía el aire de alguna parte que no favoreciera el tiro, "revocaba" y se llenaba la cocina de humo; por ello era normal que el techo de madera quedara completamente negro.
La comida se cocinaba en el hogar, sitio donde se ponía la lumbre en las cocinas bajas, utilizando para la combustión tamujas, roñas y leña de pino en las familias más humildes, y paja de trigo, de cebada o algarrobas en las de los agricultores más pudientes.
La despensa se situaba al lado de la cocina en un pequeño cuarto debajo de la escalera Esta comunicaba con el "sobrao", que hacía la función de paneras.
A continuación se encontraba la cuadra, donde se estabulaba el ganado mular, vacuno y asnal que se tenía para uso propio.
Finalmente el corral, con distintas dependencia para "pocilgas" de los cerdos (cochiquera), gallinero, pajar, conejera y en algunas casas, horno para cocer el pan. Esta cocción se realizaba una vez a la semana, obteniendo las medianas de pan que se guardaban en tinajas y coladores de barro.
En el centro del corral estaba el "muladar", donde se acumulaban las basuras que Producían los animales, Estos desperdicios se sacaban de cuando en cuando para abonar los campos; utilizando las caballerizas enganchadas a carros con grandes ruedas de madera y reforzados con barras y pletinas de hierro, que se guardaban en las cocheras, dependencias cubiertas y abiertas al patio.
- Casa de comerciantes. Normalmente presentaban una fachada estrecha en parcela larga que une igualmente la entrada con el corral. El zaguán de entrada puede estar ocupada por comercios o pequeños talleres. Los corrales disponían de las mismas dependencias que la vivienda descrita anteriormente pero sin los espacios destinados a los animales de los trabajos propios de labradores. Por tanto contaban con gallineros, conejeras, etc.
Esta tipología existe en las localidades más importantes como Arévalo o Madrigal pero también existen ejemplos aislados en otras poblaciones. En Velayos se encuentran algunas, recordatorio delpasado esplendor que tuvo el lugar durante la Edad Moderna.
Un subtipo sería el de las casas dotadas de soportal en las diferentes plazas de las dos villas citadas, en las que, el espacio de tienda que ocupaba la zona baja contaba con menor espacio al estar el frente porticado.
Materiales utilizados
Podemos hablar de la arquitectura del barro, del ladrillo, de la piedra, además y en mayor magnitud de las combinaciones barro-ladrillo, barro-piedra y ladrillo-piedra.
Definamos estos materiales:
Tapial: Muro de barro encofrado con tablas de madera en sus dos caras
Adobe: Pieza de barro de pequeñas dimensiones previamente elaborada y seca,
Ladrillo: Adobe cocido que aparece inicialmente en las zonas donde hay presencia di madera, para su cocción. Después se traslada a otras.
El empleo de la madera como tecnología estructura¡, conocida como estructura de entramados, se da en paredes medianeras para preservarla de los agentes atmosféricos exteriores. Se situaban pies derechos bajo las vigas de carga de la cubierta que se arriostraban con otros horizontales e inclinados para evitar el vuelco. Los entramados se rellenan con adobes o ladrillos con un espesor de hasta para ganar espacio. Caso original, ya que apenas la encontramos en otras localidades de la comarca, no más frecuente es el que se da en la Plaza de la Villa de la localidad de Arévalo. Debido a la vulnerabilidad de la madera al exterior, se ha acabado revistiendo los paramentos con revocos.
La combinación de materiales más utilizada en la comarca de "La Moraña y Tierra de Arévalo" es barro-ladrillo, utilizándose en la zona sur de dichas comarcas la combinación ladrillo-piedra. Para el relleno de los cajones enmarcados en ladrillo, se utiliza, dependiendo de la zona, piedra caliza (Arévalo y alrededores), adobe (la mayor parte de la comarca analizada) o canto rodado (Madrigal y su tierra). En el Sur de la comarca aparece la piedra granítica sin labra. El uso de¡ muro de adobe y tapia¡ corno material único se da en las construcciones auxiliares de menor importancia: pajeras, lagares, palomares, etc ... y aún así casi siempre combinado con ladrillo en las zonas de mayor roce, esquinas, jambas, dinteles de huecos de puertas y ventanas y zócalos.
FACHADAS
La forma de presentarse el ladrillo dentro de los edificios, varía dependiendo de su protagonismo: realización de sistemas o elementos estructurales, ejecución de muros de cerramiento, uso dentro de otros sistemas constructivos como material de refuerzo o para resolución de elementos ornamentales o detalles puntuales.
Generalmente el ladrillo aparece como elemento estructural, formando entrepaños con relleno de adobe o tapial, con capacidad portante en las pilastras y reforzando la resistencia de los entrepaños con hiladas horizontales a modo de verdugadas o cadenas.
Los entrepaños son generalmente horizontales, jugando con la anchura de estos para resolver el aspecto estético. En algunas zonas, como la situada al oeste de la comarca, estos entrepaños se transforman en elementos rómbicos, predominando en este caso el ladrillo sobre el adobe. Estos entrepaños de adobe o tapial se revestían con revocos. También se revestían los muros de adobe y tapial completo, a los cuales se les añade paja, abundante en los campos de cerca¡, para facilitar su unión, evitar su agrietamiento y protegerlos de las inclemencias meteorológicas.
Casa de los hemanos Rodríguez González.
Que fue de la Sra. Paula López.
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Entrada del Corral de Francisco Garzón