La Iglesia de Bercial
Cabe señalar la importancia de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción que destaca volumétricamente del resto de los edificios de Bercial de Zapardiel
Es una construcción de amplias proporciones y estilo barroco, situada en una zona que se encuentra desplazada hacia la izquierda respecto al centro de la trama urbana, y dando frente a dos plazas, una de ellas con recinto limitado con muretes de ladrillo con cornisa de piedra y pináculos con bolas sobre arostas de acceso.
Tiene planta de cruz latina con tres naves, crucero algo más elevado de cubierta al igual que la nave central respecto de los laterales. Todo el edificio es de ladrillo visto a excepción del paramento de los pies de la nave central en la que el ladrillo alterna con paños enfoscados. Esta última fachada va rematada con frontón que aloja ojo de buey. Se accede al interior por dos portadas laterales en ladrillo ambas con arco de medio punto y flanqueadas por pilastras.
Destaca la torre campanario de tres cuerpos, el intermedio de menores proporciones que los otros dos. Todos con pilastras en las aristas que en el último cuerpo se hacen dobles para alojar entre ellas un hueco por lado, todos con arco de medio punto. Ya cubierta con cúpula con linterna.
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Iglesia. Vista desde la Alameda |
Todo el edificio lleva cornisa perimetral superior en ladrillo curvo que se continua sobre el primer cuerpo de la torre separando este el segundo. En muchas zonas del edificio existen grietas producidas por falta de trabazonado en la fábrica.
El Pozo Bueno. El salón del Antiguo Concejo.
Otros elementos arquitectónicos a considerar.
Las edificaciones secundarias:
En el presente proyecto se alude a la documentación de viviendas de tipo popular. Evidentemente existen otros muchos elementos de arquitectura que son interesantes de tratar. - Las bodegas y lagares: la comarca de La Tierra de Arévalo fue una zona de gran importancia vitivinícola a lo largo de la Edad Moderna. Los vinos blancos o "verdejos" que se producían especialmente en la zona de Madrigal eran distribuidos en buena parte del territorio nacional y gozaban de gran aceptación. Aunque las plagas y la competencia de otros vinos, desplazaron a estos caldos, abandonándose su cultivo, nos restan las huellas indelebles de su existencia en las numerosas bodegas que jalonan los diferentes núcleos de población.
El hecho de que se trate de bodegas subterráneas, ha provocado que se hayan demolido en muchos casos ya que el urbanismo actual exige cimentación, pavimentaciones o conducciones que afectan sobre todo al subsuelo. Pero aún podemos encontrar ejemplos en la mayor parte de las localidades. Su documentación es importante en el aspecto estructural por la valía de sus modelos constructivos, arriesgados en ocasiones sobre todo en las techumbres. Se trata de estructuras edilicias en revalorización.
- Aunque el aspecto actual de La Moraña y de La Tierra de Arévalo no parezca indicarlo por la escasez de cauces fluviales permanentes, existieron numerosos molinos harineros en la zona. Situados en las inmediaciones de los ríos, aprovechaban en aquellos de aguas esporádicas (Zapardiel, Trabancos, etc.), las avenidas invernales para entrar en funcionamiento. En el Adaja o en el Arevalillo esta situación era más favorable puesto que contaban con suministro constante.
Bodega de Julita Rodríguez.
Arrendada a la A.C. La Bodega. |
La estructura de estos molinos es coincidente con la de otros complejos hidráulicos de la provincia. El azud o canal de recogida de aguas llega a alcanzar en algunos casos un kilómetro de longitud. El tambor por donde se precipita el agua y logra potencia como para mover el sistema, constituye uno de los elementos más característicos. Al construirse normalmente en piedra, suele pervivir al paso del tiempo.
Resulta de gran interés averiguar el número, localización y situación particular de estos complejos ya que poco conocemos de ellos y resultaban de estructura compleja.
- Las paneras son otras construcciones donde podemos apreciar a la perfección los modos constructivos populares ya que no dejan de ser un reflejo de las construcciones utilizadas como viviendas. Al tratarse de una zona cerealista, tales estructuras son abundantes. Cuentan con el atractivo añadido para un estudio de estas características de este tipo de que suelen encontrarse en desuso pero en aceptable estado de conservación. Al ser dependencias de uso doméstico no se han modificado en demasía. Son por tanto interesantes de considerar para posibles rehabilitaciones y puestas en valor ya que podrían ser reutilizadas como edificios de usos múltiples al contar con espacios interiores únicos así como viviendas de alojamiento rural.
Panera de Joaquin Cermeño. |
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Panera de Juan Herrro |
- La existencia de palomares en la comarca resulta difícil de cuantificar. El hecho de que su aspecto varíe notablemente con respecto al de otras zonas donde su estructura es mucho más prototípica y nos sean reconocibles a simple vista, dificulta su registro sin profundizar más en ello. Además a algunos de ellos se les ha dado, con posterioridad, una nueva función.
Su existencia y caracterización pasa por ser una incógnita interesante de resolver.
- Lavaderos, abrevaderos, pozos, frontones, etc. son otros hitos arquitectónicos que deberemos recoger como parte delegado urbanístico tradicional que nos han llegado de nuestros antepasados.